Judías y legumbres, paso a paso
Lección interactiva: de la elección de la variedad y los nódulos de la raíz, pasando por la siembra de judías, garbanzos, lentejas y habas, hasta la trilla, el gorgojo y la cocción segura.
Muestra gratuita Los capítulos 1 y 2 (8 pasos) son gratuitos. La lección completa viene con el módulo Judías, garbanzos, lentejas y habas. ¿Ya lo compraste? Desbloquear
La lección es un consejo general, no una formación profesional. Las normas locales y el consejo de un experto siempre tienen prioridad. Lee nuestro aviso legal.
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1. Cuántas legumbres y cuáles
Primero calcula cuánto grano seco necesita tu familia, y luego elige especies y variedades.
- Cuánto grano — Un adulto necesita unos 6 kg de grano seco al año (5–8 kg). Eso son unos 44 m² de tierra.
- La judía y las demás — De eso, unos 30 m² por persona son de judía. El garbanzo necesita unos 6 m², y la lenteja 7,5 m².
- Judías del país — El judión de La Granja es una judía blanca y grande de enrame. La alubia de Tolosa es negra; cada comarca tiene las suyas.
- Mata baja o enrame — Antes de sembrar, pregunta si la variedad es de mata baja o de enrame. La de enrame sin tutores se tumba en el suelo y se pudre.
Por qué: El grano seco tiene un 20–25 % de proteína y se guarda años sin nevera. Las legumbres, con ayuda de bacterias de la raíz, fijan el nitrógeno del aire y dejan el campo más rico de lo que lo encontraron.
- Mira cuántos kilos de legumbres compras al año: esa es tu meta.
- La mejor semilla es la que lleva una decena de años dando en tu comarca. Pregunta a los vecinos mayores.
2. El suelo y los nódulos de la raíz
Las legumbres fijan el nitrógeno con ayuda de las bacterias de los nódulos de la raíz.
- Rotación — Las legumbres no vuelven al mismo sitio antes de 3–4 años, nunca tras judía ni tras haba. Lo mejor: después del cereal, antes del maíz.
- Nódulos en la raíz — Arranca una planta en flor. Nódulos del tamaño de una cabeza de alfiler a un guisante, rosados por dentro, indican que las bacterias trabajan.
- Sin nitrógeno — Sin abono nitrogenado ni estiércol fresco. Con 1–2 kg/m² de compost maduro basta.
- Inoculante — Donde nunca hubo garbanzo, lenteja o soja, recubre la semilla con inoculante. Pregúntalo en la tienda agrícola para esa especie.
Por qué: El abono nitrogenado y el estiércol fresco hacen que la planta se vaya en hoja y no en grano, y las bacterias dejan de trabajar. La judía no soporta el suelo compactado ni el agua estancada.
- La judía prefiere un pH 6–7; la lenteja y el garbanzo aguantan también los suelos calizos.
- Después de la cosecha, corta las plantas a ras de suelo, y la raíz con sus nódulos se queda en la tierra.
3. La siembra de la judía · Bloqueado
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4. Los cuidados de la judía · Bloqueado
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5. Garbanzos, lentejas y habas · Bloqueado
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6. Cosecha y trilla · Bloqueado
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7. El gorgojo y la cocción segura · Bloqueado
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